
24 de Enembro de 2009, Fiesta del Chancho asado con Pelo de "Hola, Varría!"
Querido Diario:
Apenas unas líneas de puntos concatenados como para resumir el concomitante dolor de mis entrañas. He llegado esta mañana a mi caserón de tejas para encontrarlo vacío cual corte de ternera. Recorrí infructuosamente los habitáculos, desesperada, descajetada y despeinada. Sin embargo, ya no quedaban rastros de él.
Derrepronto y sin aviso, divisé maiami una nota abigarrada en el imán de "Heladería Los Pelados". La misma era breve pero definitiva: "Me fui. Necesito encontrarme a migosismo y siento que tu exacerbado amor me asfixia. También me asfixia tu ó de tualé barata. No me busques. No me llames, nosotros lo llamaremos"
Luego de horas que parecieron minutos o al revés, echéme en el camastro cual vaquita rutera y acaricié las manchas de humedad a modo de mudo testigo de nuestro amor trunco y me pregunté "Pur cuá?" que es lo que nos preguntamos todos.. pur cuá... pero no hallé respuesta.
Ahora, mientras esbozo este manuscrito a máquina sirvo mi decimotrigéntico vaso de licor de Cajú y cavilo... cavilo y juramento... cavilo si debo cortarme las venas o dejármelas largas, me pregunto ¿Por que las mujeres siempre nos aferramos a aquellos hombres que se empeñan en hacer de nuestro apéndice coronario un quilombo barato de Constitución?
P.D. Sobra decir a quien dedico el tema con el que se deleitan en este mismo instante.

